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Regalos para profesores

Las 5 habilidades del BUEN maestro de primaria.

Regalo para maestra de primaria.

Las 5 HABILIDADES de un BUEN profesor o maestro de PRIMARIA.

Los profesores o maestros de educación primaria son aquellos que enseñan a los niños y niñas de endades comprendidas entre los seis y los doce años. Esta estapa es fundamental, ya que un buen profesor de primaria puede ayudar al desarrollo motor y fisico del alumno, además de a nivel comunicativa, afectivo, social y cognitivo.

Por todos es sabido que la educación primaria corresponde a una etapa fundamental en la educacion de un alumno. Las niñas y los niños tienen mayores capacidades en esos niveles educativos, y esto es motivo de que la funcion de un docente bueno sea tan importante. Para ello, es necesario cumplir una serie de habilidades.

Podemos decir que no existen formulas mágicas que hagan buenos profesores, y que les permitan conocer como motivar en cualquier momento a su alumnado, pero sin embargo si que podemos identificar una serie de características profesionales y personales que identifican a un buen profesor de otro, por distintos motivos: saber ser cercano a sus alumnos, motivarlos, gestionar su autoridad y la empatía,etc.

A nivel de individuo, existen una serie de rasgos básicos que aseguran cierta calidad docente. Entre ellos encontramos:

Rasgos básicos del BUEN DOCENTE:

1) VOCACIÓN: (algo fundamental). Si bien es cierto que para mucho el trabajo de profesor o docente puede ser un seguro laboral para el resto de sus vida (horarios, vacaciones, flexibilidad, tipo de trabajo…) Pero desde luego que si no existe una vocación profesional, a largo plazo puede convertirse en una de las peores pesadillas. En esta vocación, no solo debe incluirse la enseñanza como tal, sino tambien el interés por el alumno que se tiene y la motivación por que ellos aprendan tambien. El ser entusiastas y entregarse en cada clase es algo básico y fundamental para el alumnado, ya que les ayudara de forma indudable en su formación, independientemente del nivel en que se encuentren.

2) CERCANÍA: ser simpático y empático con el alumnado es buena señal. La comunicación, comprensión e interes por la persona que representa cada estudiante conseguirá que el maestro se aproxime más a cada uno de ellos, obteniendo beneficios tanto a medio como a corto plazo, tanto a nivel social como personal y no de forma educativa únicamente.

3) AUTORIDAD: poder establecer un equilibrio entre la autoridad y la cercanía es fundamental. La autoridad es saber dejar claro donde están los limites a la hora de establecer las normas dentro del centro y del aula, así como el respeto que se debe tener hacia el profesor. Solo teniendo en cuenta esto es posible que reina la tranquilidad en una clase y se fomente el aprendizaje.

4) PACIENCIA: cualquier docente debe ser paciente. Es algo intrínseco de un docente (o debería). El mostrarse paciente y tranquilo ante cualquier evento o circunstancia es muy importante. Por otro lado, hay que ser consciente de que cada alumno se comportará de una forma totalmente diferente. Habrán alumnos que con indicar la normativa a seguir una vez será más que suficiente, sin embargo habrán otros que deberán escucharla cada día.

5) CREATIVIDAD: las actividades a realizar dentro de un aula de primaria deben ser muy variadas y creativas, ya que no se trata solo de realizar manualidades, sino de poder introducir actividades dinámicas, ya bien sean debates, canciones u obras de teatro. 

Finalmente, me gustaría destacar una serie de rasgos que a nivel profesional fomentan la realización de la función docente en el aula y mejoran la relación con los alumnos de las clases. Algunas de estas características son:

Otras CARACTERÍSTICAS PROFESIONALES del buen docente: 

  1. La formación continua: el estar siempre formándose y desarrollando nuevas competencias y conocimientos.
  2. Capacidad de investigación y curiosidad: que anima a investigar y superar los limites establecidos.
  3. Planificarse: estar preparado para desarrollar sesiones con unos objetivos generales que deben estar bien estructurados, organizados y ordenados.
  4. Ser observador: el poder extraer de los alumnos a través de la observación posibles problemas de comportamiento y aprendizaje, y comprender las relaciones y liderazgos existentes.

Como conclusión, y sin poder afianzar totalmente el éxito profesional de un docente, estas pautas y consideraciones mejorarán la profesión y la calidad de la educación llevada a cabo sustancialmente.